Un niño llamado Malafortunado que, todos los días y todos los años tenía mala suerte, no ganaba ningún juego, casi todo lo que hacía le salía mal, un día Malafortunado escuchó una leyenda, “La leyenda del cuervo de la suerte” que decía que el que lo observara, su suerte cambiaría completamente, y lo único que él quería era verlo, todos los días se sentaba en su terraza con la esperanza de que el cuervo pasara cerca de su ventana, pero cada vez que pasaba más de una hora en su terraza, y se empezaba a aburrir, comenzaba a columpiarse en la silla, y cada vez que hacía eso el terminaba en el suelo, pero siempre estaba dispuesto a correr ese riesgo, lo que sea para poder ver a ese cuervo.Pasaron 3 días y el estaba en el colegio, había llevado todo su dinero al colegio, para comprar una cosa que un compañero le ofrecía, pero antes de llegar a su colegio, Malafortunado creyó que el dinero se le había caído antes de llegar al colegio, y que se le había perdido para siempre, y que jamás podría tener todo lo que había ahorrado y que tampoco tendría lo que le iba a ofrecer su compañero. Cuando llegó a su departamento, se puso en la terraza y apareció el cuervo, frente a sus ojos, el cuervo que estuvo esperando, y apenas lo vio, toda su vida cambio completamente, ya no tenía mala suerte, y la primera señal de que ya no tenía mala suerte fue que su dinero no se había perdido, su dinero se había caído debajo de su cama, y para estar 100% seguro de que tenía buena suerte se decidió jugar un juego de azar con sus compañeros, y cuando el juego terminó el ganador fue Malafortunado, ya no tenía ninguna clase de mala suerte, y vivió con buena suerte toda su vida.









